Mi nombre es Giselle, y estoy aquí para contarles cómo un jugo verde orgánico cambió mi forma de comer o, mejor dicho, mi vida entera…

Sí, como lo leen ¡cambió mi vida! Su sabor fue toda una sorpresa para mi ¡finalmente algo que me gustaba y además me hacía bien! Me pareció increíble. Y ese jugo verde fue sólo el comienzo de una larga lista de comidas orgánicas y combinaciones que no conocía, que me gustaron y que además sanaron mi cuerpo. Fue en ese momento cuando todo comenzó. Al ver los resultados y cómo me sentía después de un tiempo de comer orgánico, saludable y prepararme profesionalmente, decidí crear La vida Orgánica, que más que un concepto o una marca, es un estilo de vida, una vida sana y balanceada, llena de bienestar.

Llegar aquí me tomó tiempo. Yo estudié Business – Mercadeo y Publicidad en la Florida Atlantic University (Boca Ratón – Florida); así que, para dedicarme a esta nueva pasión, tenía que prepararme y convertirme en una experta. Me centré en el mundo de la llamada “nutrición holística”, con la intención de poder darle un enfoque integral a todo lo que estaba aprendiendo y a aplicarlo en la vida cotidiana. Mientras lo hacía, me di cuenta que como yo, había muchas personas interesadas en llevar un estilo de vida diferente, queriendo cambiar sus hábitos y ser más saludables, por lo que me propuse, casi sin darme cuenta, ayudar a estas personas a comprender que la base para una mejor calidad de vida se hallaba en la buena combinación de alimentos naturales, es decir, alimentos no procesados ni modificados genéticamente -orgánicos-. Fue así como entendí que, para seguir asesorando a la gente, debía seguir preparándome.

Con tal objetivo en mente, comencé por realizar un programa de 6 meses sobre comida “crudivegana”, enfocado en una dieta a base de alimentos crudos como principio para conseguir y mantener un mundo saludable y en equilibrio con los demás seres vivos. Después de hacer este programa, sentí cómo mi cuerpo se liberó de todas las toxinas e impurezas que en ocasiones me hacían sentir mal, con poca energía, pesada, etc., por lo que seguí indagando y me embarqué en la aventura de ser un Living Food Specialist, aprendiendo todo sobre la combinación de los alimentos, cómo comerlos para obtener una mejor digestión y, a la vez, conseguir desintoxicarnos y sanarnos por dentro.

Soy de las que piensa que somos lo que comemos: si estamos bien por dentro, si nuestro organismo funciona adecuadamente porque le damos los nutrientes necesarios, se reflejará en nuestro aspecto, nuestra piel, tonicidad, en nuestro ánimo y la energía que le pongamos a las cosas. Por esto sé que es un proceso que viene de adentro hacia afuera, y que cuando logramos conseguir ese equilibrio, los beneficios son incalculables.

Todo este camino recorrido me llevó a mis más reciente meta: ser Especialista en Desintoxicación, lo cual, sumado al programa de Health Coaching realizado en el Institute for Integrative Nutrition de New York, me han brindado las herramientas necesarias para poder asesorar a personas de todas partes del mundo a que sientan bien, a que creen nuevos hábitos que los lleven a alcanzar una vida plena, natural, rica en bienestar y salud.